Para todos los que nos gustan las historias más sencillas, en donde la narrativa es lo importante y no tanto los efectos, no hay como ver un clásico como lo es el primer cortometraje humorístico de la historia, cortesía de los hermanos Lumiere. Mientras que el humor de gags es recurrente entre los que pretenden hacer sus primeras ficciones, la sencillez de este no puede sino provocar una sonrisa. ¡Disfruten de L’arroseur arrosé!