La película

 Hay dos fórmulas básicas que siguen los jovenes aspirantes a cineastas (tres si eres mexicano), y una es hacer una cinta de espantos (el género es muy noble), hacer una película sobre cómos se hace una película (porque las metanarrativas como chistes locales, seguro deben de pegar... al menos con tus cuates), y si eres mexicano, hacer un remake de una película de Taboada.

A diferencia del hombre lobo cocainómano, esta madre cae en demasiados lugares comunes de aspirante a cineasta, que está en la universidad, y siente que sabe de cine porque ha visto muchas películas. El mismo personaje tiene posters en su cuarto que va desde Santa Sangre hasta Star Wars, sin mostrar un perfil definido fuera de "el wey que debió trabajar en un videocine en los 90's".

Texto originalmente publicado en el Patreon, y en Letterboxd me cayeron algunos fanses del director.

El mayor problema es la historia y el tono. El cierre contradice lo que pudo funcionar como una divertida farsa,y termina matando el mensaje que en teoría quiere contar. La cinta es tan autoconsciente que cada 20 minutos dice que nadie hace cine en Campeche, y termina mostrando que nadie hace cine en Campeche, y lo peor es que, con todas las buenas intenciones, muestra que nadie debería hacer este tipo de cine en Campeche.

Lo divertido, y me la empecé a pasar bien con la proyección, pensando que era humor involuntario autoconsciente, es precisamente que uno se ve reflejado en muchas cosas que muestra, pero no pasa de ahí. Tiene menos profundidad todavía que "crítica" de Kristoff en internet, y se la pasa diciendo que las películas con Omar Chaparro son una porquería, que las instituciones solo apoyan o mejor dicho limitan a las verdaderas mentes creativas, pero nuestro protagonista hace videos chaqueteros desde la prepa y jamás ha evolucionado como autor.



En otra década, como en los 90's, la historia pudo ser propósitiva al mostrarnos a nuestros Campechanos slackers, al estilo de Clerks pero, ¿en serio no hemos evolucionado nada en treinta años y los jóvenes quieren seguir contando la misma historia? ¿A poco creen que solo viendo muchas películas pueden ser el siguiente Tarantino?

Si la cinta se va más por comedia (de hecho participó y ¿ganó? en un festival de comedia, debería abrazar al género y ser una película para stoners. Carajo, de hecho hay una escena en donde dos protagonistas se la pasan hablando de lo que harían si se fuman un churro y luego se lo fuman. Cinco minutos de mi vida perdidos.

Uno ve esto y compara con otros realizadores provincianos como lo que pasa en Guanajuato con Amat Escalante o en Jalisco con Raúl Ramón. ambos con más apoyos desde luego, pero definitivamente la cinta queda más como un anecdótico que sin bronca pudo ser tesis fallida del CCC.

Lo peor es su final. Si casi toda tu historia te la pasaste mostrando lo difícil que es hacer cine, y te la pasas repitiendo que en Campeche nadie puede hacer cine, y terminas con un wey que tras un día fallido de rodaje, simplemente decide no continuar y mejor se va a tomar un trabajo regular y matar su sueño, ¿cómo puedes arruinar la anécdota?. Pues condensando su vida de "persona normal", que termina en tragedia y en donde ¿qué fue lo que aprendimos? Nada.

Bola extra: del total de las personas que estuvimos en mi función, dos terceras partes se salieron alos 15 minutos.

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