Finalmente, después de varios meses de espera, llego a tierras leonesas el “documental” mas aclamado por las generaciones X, MTV, radioactivo, next, youtube y myspace (si, van en ese orden… también soy sociólogo en mis ratos libres). Bajo el “irreverente” (según su autor) título de ¿Y tú cuanto cuestas? es que el documental con pretensiones profundizadoras se muestra en nuestras pantallas.

Debo confesar que desde que se anunció la producción del mismo, varios de los pod-escuchas de Olallo Rubio, esperábamos para ver qué es lo que una de las leyendas de la radio podría plasmar en pantalla, especialmente considerando que comenta tener un bagaje bastante interesante en lo que a su gusto fílmico cuenta. Pasaron los meses y se estrenó con críticas divididas, pero, ¿de qué trata su trabajo?

¿Y tú cuanto cuestas?, como su nombre lo indica, busca hacer un análisis acerca del valor que tiene el ser humano. A través del “análisis” de varios puntos que van desde el manejo de las drogas, el racismo o el manejo de los medios. De todo y de nada, y al mismo tiempo, de nada nuevo para los que nos chutamos las anteriores temporadas de podcasts de Olallo.

En varias entrevistas el mismo autor mencionaba que quienes quisieran ver una cinta vacía y sin mayor profundidad, eso es lo que vería. De la misma manera, aquellos capaces de distinguir sus múltiples capas saldrían satisfechos al tener una lectura profunda de un material *ejem* profundo. Confieso que al momento de estarlo viendo, por mas esfuerzo que hice, y utilizando las 4 neuronas que tengo en activo, por más que le traté de encontrar contenido, quede completamente decepcionado. Me fastidie como a los cuarenta minutos de la cinta debido a la sucesión de datos y conjeturas realizados por el autor, orquestados por una magnifica (pero desperdiciada) producción. Sin una base narrativa solida y con la sucesión de momentos que se sienten forzados es que termina una cinta de la cual no veo mucho sentido. Por dios que estoy familiarizado con lecturas de metatexto (I read Grant Morrison, dammit!), contenidos en varios niveles y acostumbrado a interpretar mensajes ocultos en los campos de trigo de Inglaterra y por mas que le busque y le busque, nada mas no encontré.

La forma domina el fondo y la narrativa se ve vencida de manera radical por la pretensión. Impresionantes secuencias de animación elaboradas por el señor Eric Martino rompen el ritmo pero se ven bonitas. Desafortunadamente un concepto visual no te sirve para sostener una historia, y en cualquier caso, si quisiera eso, mejor veo a Dave McKean y su Mirror Mask, ya que al menos está basada en una novela de uno de mis autores favoritos, y carece de la pretensión de esta cinta. De la misma manera, enfoques tan explotables, como el que da inicio con la comparación de Carlitos y Charly se desperdician completamente en pro de dar un enfoque al verdadero sentido de la historia… sentido que sigo buscando dentro de la maraña de ideas con poca hilación que vi en pantalla. El saber que el significado del título remata con una cifra de 47 millones de dólares como el valor de un ente humano me revela la profundidad que se buscaba… lastima que les falto cotizar los 21 gramos que pesa el alma para ser un costo completamente verídico y "profundo".

Sé que sueno muy duro contra este “documental” y debo confesar que comparto muchos de los vicios del autor al momento de hacer producción y edición, sin embargo hay momentos en los cuales la forma le gana al contenido y uno termina diciendo nada. Secuencias apantalla-pend*jos en animación, el manejo de datos “reveladores”, meter comerciales/sketches en los cuales puedo reflejar de otra manera la triste y cruda realidad a la que nos sometemos y la revelación de las “grandes verdades” que todos sabemos pero que nadie se atreve a revelar… con el mismo tipo de “investigación” documental de cintas igualmente vacías (pero nuevamente, que “despiertan la conciencia humana”) como la saga (es que son varias obras de ficción) de What the BLEEP do we know? es lo que obtenemos en este documental. Me da pena decir que he visto transmisiones de Saturday Night Live con mucho más contenido y estructuras más coherentes, y con un manejo de la crítica social mejor armado y mas craneado… y con guest host e invitado musical, los cuales no se ven en pantalla.

Me da pena confesar que el documental se lo recomendé a mis alumnos al saber que estaba en cartelera. Al día siguiente que lo vi, retiré lo dicho y les pedí perdón de rodillas con tal de no perder mi poca credibilidad. En serio yo quería verlo y disfrutarlo, poder tener argumentos que callaran la boca de los críticos amargados, desafortunadamente la cinta no me da lo que necesito para defenderla. Su realización, a pesar de tener un concepto más o menos sólido para ser desarrollado, deja mucho que desear. No pasa de ser la típica cinta apantalla chavitos que no pueden establecer un juicio crítico propio. Después de todo se promociono en internet y aprovechando el alcance de las redes sociales como myspace… eso explica el público al que va dirigido y la profundidad que alcanza el mismo.

Conclusión:
Mejor escuchen nuevamente las primeras dos temporadas del podcast de Olallo Rubio. Es gratis y tienen el mismo contenido.

La mitad de la diversión es leer la critica, la otra mitad checar la información complementaria en los hyperlinks.
Por cierto... sigo sin voz... nuevos podcasts hasta nuevo aviso... gracias por preguntar... XD!