Una de las cosas que cuesta más trabajo es reseñar a los cuates, o trabajos donde algún conocido que te cae bien este envuelto. En parte por eso me he tardado tanto en escribir mis comentarios a la nueva revisión de una de las cintas representativas (aunque no la mejor) del buen Carlos Enrique Taboada.

Permítanme explicarme. De las pocas ocasiones en que me ha tocado trabajar con gente talentosa, dedicada al cine, estuvo un corto titulado “El Chacal de la Narvarte”, dirigido por mi ex profesor de cine Paco Castillo y con guión del buen Ángel Pulido, responsable parcial de la adaptación de la cinta. El cuate tiene talento y me cae bastante bien, y además se acordó de mí cuando lo salude luego de la premier en Morelia… aunque no me quiso presentar a Danny Perea o a Martha Higareda, así que eso ya me da motivos para hacer un film-smasher de clase 10… lo que sea que eso signifique.

Hasta el Viento Tiene Miedo trata acerca de Claudia (Martita) la cual es confinada a uno de esos centros de apoyo para gente con pedos existenciales y con varo. Ustedes saben, en vez de mandarte a la playita a Oceanica, el mejor lugar para que una adolescente se enfrente con sus demonios internos es una vieja mansión con ambiente semi lúgubre… creo que Skinner lo escribió en alguno de sus tratados. Al estar ahí empieza a tener visiones de Andrea, una chava que cometió suicidio años antes en dicho lugar. Este extraño lazo empático/apático/simpático es el que la llevara a ella, y al resto de las Spice Girls región 4 a enfrentarse con la verdad acerca del extraño caso de Diana Salazar, digo, del suicidio de Andrea.



La cinta ha sido vapuleada por algunos o amada por otros… bueno, esta última fuente no la tomen tan en cuenta, ya que el título me indica que no publicarían nada en contra de la cinta. Yo en lo personal quería verla para ver que tal el buen Gustavo Moheno se aventaba esta obra, digo, después de todo el también ha criticado cine durante algún tiempo y en consecuencia sabría que puede funcionar o no en pantalla… o al menos eso creía.

Las actuaciones son telenovelescas de las buenas, exageradas por varios momentos, faltas de credibilidad por otros. Martha demuestra que la razón por la cual es incluida en la cinta es por el arrastre de su fan-base, aunque en esta cinta demuestra que sabe actuar mejor que en obras anteriores. Esto no es precisamente bueno, cabe aclarar.

De las chicas mal reloaded, la que sale mejor librada es Danny Perea. Aclaro que ella me encanta desde que la vi en Temporada de Patos y sigue siendo la lindura de mujer de aquel entonces y todavía más en persona (*suspiro*) pero no es suficiente para levantar la trama.

La historia tiene varias diferencias con la cinta original y eso lo apoyo bastante, sin embargo, el hecho de que le sustrajeran uno de los diálogos que le dieron el nombre a la cinta como que lo deja medio escueto, y eso se refleja en el resto de la historia. La reinvención del mito parece más algo así como un “me acuerdo de esto y le agrego de mi cosecha a la historia” que una versión efectiva de algo ya conocido.

Una de las partes que me encanta de ir a funciones de media noche es que si ando cansadón, lo más probable es que me quede dormido a media función. Si despierto y siento que no me perdí de nada, puede ser que la cinta ande bastante mal, digo, ya me paso en transformers, y miren que era fan de la serie.

Odio reconocerlo pero si me eche mi siestecita de 15 minutos (o más, no recuerdo) en la mitad de la película. No sé si esto me desacredite más a mí como cinéfilo o al autor por no saber establecer una atmosfera que fuese capaz de tenerme en suspenso y con sustos estratégicamente acomodados. En una línea similar, el gran logro de las cintas de Taboada (particularmente Veneno para las Hadas) fue el saber establecer atmósferas creíbles en donde la imaginación trabaja de mas y uno solito se mete los sustos gracias al manejo de entornos. Esto desafortunadamente se siente prefabricado en la nueva versión… a menos que haya habido algo sobresaliente cuando me quede soñando con Danny. En la misma línea, creo que me provocaba más miedo cuando en mi época de vándalo me iba con los cuates en la noche a los panteones a jugar ouija cerca de la cripta de los sacerdotes (para no atraer malos espíritus, aunque nunca se nos ocurrió cuidarnos del espectro pederasta chocarrero). Ahora que lo pienso, creo que eso si estaba de miedo…

La cinta adolece del síndrome del “nuevo” cine mexicano. El target parece ser brainless teens que irán a ver la cinta porqué al final esta la rolita de un ídolo de la juventud, a final de cuentas eso vende. Creo que el único soundtrack mexicano que he comprado y que me ha encantado es el de “En el hoyo”, pero es una rarísima belleza…. Además de que comercialmente no vendería, a pesar de la hermosa composición. En esa misma línea, el score del viento está presente pero… nada más. Nada que te diga “que excelso manejo sonoro” o que haga resaltar las escenas. Volviendo a mi amarga queja, al parecer las historias que se están generando, con muy contadas excepciones, van para el público con una capacidad de raciocinio limitada. No tengo nada contra las cintas bobas o simplonas, pero de eso a que nos chutemos a cada rato cintas donde supuestamente hay pero al final no hay contenido, pues mucha diferencia. Ya vi que no solo ocurre con el cine infantil nacional, esto pasa a todos niveles. ¿Dónde está una buena obra de terror psicológico en los últimos 10 años? , coño… ni siquiera una de intriga política… mejor dejo de revisar géneros porqué me pondría a llorar.

Conclusión: Excelente para ver a las niñas mal enseñando carne de a gratis. ¡Ah! Y me pudo dormir como a la media hora luego de tomarme 5 cafés vía intravenosa…. Creo que eso es un gran mérito después de todo.