Recuerdo cuando hace ya algunos ayeres me tocó ver una cinta que me pareció increíble por su manejo y estilo visual, a pesar de ser mexicana y, en consecuencia, de bajo presupuesto. Hace no tanto tiempo compre el DVD edición especial de 10 años y este venía solamente en región uno, y en la portada se mencionaba que la película había ganado el premio por mejor cinta en el festival de Cannes durante la semana de la crítica. Nada indicaba que era de producción nacional hasta que uno la reproducía. El título: Cronos. El autor: Guillermo del Toro.

Ya muchas veces nos hemos quejado de cómo la industria del cine nacional es prácticamente inexistente y el poder hacer una obra es una autentica labor de huevos. Es por esto que no hace mucho tuvimos la “invasión mojada” de tres autores que habían tenido nominaciones al Oscar por sus obras, las cuales se habían realizado en tierras extranjeras. Entre estos “tres amigos”, el primero que vuelve a nuestras pantallas es Del Toro, pero ahora en la segunda entrega de un personaje que ya conoce bastante bien: Hellboy.

Estoy rojo de la pena porque olvide mi pistola grande.

En esta ocasión, el engendro demoniaco favorito del público (encarnado por Ron Perlman) regresa para enfrentar al Principe Nuala, representante de una cultura ancestral olvidada por el hombre la cual busca despertar al Ejercito Dorado para poder confrontar y derrotar a la humanidad. Afortunadamente Hellboy está acompañado del buen Abe Sapien (Doug Jones), Liz (Selma Blair) y la nueva adición del Profesor Von Krausser (con la voz del genial Seth MacFarlane, aunque honestamente su actuación fue… mediocre).

La cinta tiene la firma de Del Toro en todo su esplendor. Su conceptualización y manejo de creaturas fantásticas eta en un nivel de reconocimiento que podría rivaliza con el de Tim Burton con la pequeña diferencia de que las escenas de acción le salen más fluidas a Del Toro. Guillermo Navarro mete mano (o mejor dicho, ojo) con la dirección de fotografía y hace que todos estos elementos en pantalla luzcan de manera bellísima.

Para bien o para mal, la cinta sale en corrida comercial entre Wall-e y The Dark Knight, por lo cual, de no hacer una excelente recaudación en taquilla, corre el riesgo de quedar como otra cinta del montón. Al menos en nuestro país se soltaron una gran cantidad de copias en español, para atraer a públicos infantiles, donde el doblaje tiene una función bastante decente, destacando en particular la voz del profesor Von Krausser, aunque desafortunadamente escenas tan geniales como la borrachera (patrocinada por Tecate Light) que se ponen Abe y Hellboy se pierden en la adaptación. Por otra parte hay autoreferencias como cuando uno de los personajes empieza a decir “Permanece a mi lado cuando se apague la luz…” (texto, que por cierto me pone la piel chinita) y que viene de la primera cinta del director.

El ritmo de la cinta es un poco espasmódico. Intercalando desarrollo de dos historias de amor con una de venganza y escenas de acción, el ritmo puede sentirse un poco extraño, especialmente considerando que la cinta va más allá de las dos horas. Esto lo noté un poco más en la versión doblada, ya que la segunda vez que pude verla, ahora en su idioma original, el ritmo me pareció mejor desarrollado. Igual y se debía a la linda compañía que tenía a mi lado en la sala que por eso me pareció más fluida la acción.

Al final, la cinta es muy recomendable, aunque por momentos parece ser que Hellboy es más el pretexto para introducirnos al universo fantástico de Del Toro. No pinta que vaya a haber trilogía, pero bueno, a pesar de los mediocres resultados en taquilla de la primera parte, nos llegó una segunda entrega, así que podemos esperar más de la mano derecha de la perdición.