La ganadora del premio por mejor largometraje de ficción en el pasado festival internacional de cine de Morelia llega (aunque sea de manera express) a las pantallas capitalinas, ya sea en la muestra de “Lo Mejor de Morelia” que estará rondando algunas salas de los Cinépolis esta semana, o en las funciones de la Cineteca Nacional o la Filmoteca de la UNAM.

La historia trata sobre un día de trabajo de dos compatriotas que cruzaron de mojados la frontera. Buscando sacar “pa’ la papa” es que pasan la primera mitad del día haciendo trabajos en construcción, pero al terminar es que Fausto (Rubén Sosa) y Jesús (Idem Moisés Rodríguez) se encaminan para ejecutar otra labor más siniestra. ¿Los elementos para esta misión? Una escopeta, entrar a hurtadillas a una casa, la necesidad de sobrevivir y el odio contra una raza que odia la nuestra.

La segunda película de Amat Escalante es una cinta relativamente sencilla pero bien ejecutada. Minimalista en el manejo de tomas y siguiendo la pauta de que los mejores actores no trabajan en el teatro, cine o televisión es que nos llega un relato increíblemente cercano de una de las crudas realidades de nuestro entorno. Mientras que cintas como La Zona fallan terriblemente al mostrarnos los conflictos sociales y los traumas o demonios internos de los personajes, es en Los Bastardos donde esto se explota de manera efectiva, agregándole no solo el conflicto socio económico sino además el cultural, en donde una sociedad que te necesita pero te discrimina puede llegar a utilizarte para cualquier tipo de trabajos sucios.

Durante la presentación de la cinta el pasado domingo en la Cineteca, tuvimos la oportunidad de que nos acompañara Martín Escalante, quien trabajara tanto en el guión como en el casting de la cinta… y creo que ahora entiendo a mi buen camarada Carlos Reyes cuando dice que no le gustan mucho los Q&A (sesiones de preguntas y respuestas) mientras que a mí me encantan… a menos que quien esté ahí tenga problemas para defender la obra y responder las preguntas.

Durante la sesión hubo preguntas que iban desde cómo se cambio el guión a la versión filmada (cosa que me sorprendió, ya que para buscar los primeros borradores de un guión debes de ser súper fan de hueso colorado y según yo Escalante no están todavía en posición de tener ese tipo de seguidores) hasta las típicas preguntas insulsas en donde el espectador perdía completamente el motivo principal de la cinta y reclamaba cosas como que no tenía clasificación y la violencia hería su susceptibilidad. Mientras que la mayoría de esos detalles uno los puede pasar por alto el problema llega cuando el autor no puede (o no quiere) defender cabalmente su obra. Podrá o no gustarnos pero a final de cuentas ha tenido algo de reconocimiento y tan solo con detalles como este puede uno contrarrestar críticas negativas, pero bueno, la obra debe defenderse por sí misma y a mí, a nivel personal, me gusto bastante la cinta.

Los Bastardos tentativamente tendrá corrida comercial el año que entra pero lo más probable es que salga con un número muy limitado de copias y creo que será más fácil cacharla cuando salga en DVD, igual que pasó con Sangre, del mismo autor. Si quieren ver una cinta con un ritmo lento pero que ayuda en la profundización de los personajes y sin pretensiones, la recomiendo ampliamente. Eso si, les advierto que tiene algunos momentos que no son para estómagos débiles… como lo reflejo la chica que se quejo después de la función.

Recuerden que si quieren saber sobre más cintas que se exibieron en Morelia, pueden echarse una vuelta al changarro del buen Paxton, donde tiene la mejor cobertura y comentarios del festival, este año.