Mientras que por un lado los viejos héroes de acción regresan de la mano de Silvester Stallone (como lo hacen los verdaderos hombres) por el otro tenemos a la heroína de acción encarnada (especialmente en los labios) por Angelina Jolie en la cinta Salt.

Gracias a los amigos de Barcel es que pude asistir a la premiere de la cinta (con todo y su salita VIP) en donde pude ver otro intento por establecer la equidad de género como una de las más grandes falacias del último siglo, ya que al parecer la onda es tener héroes amanerados y metrosexuales y heroínas capaces de dar catorrazos a diestra y siniestra. ¿Quién necesita “liberación” femenina cuando tienes a Angelina Jolie interpretando cuanta femme fatale se le pueda proponer?

La historia de la cinta inicia cuando un ex espía ruso decide darle información a la CIA acerca de un proyecto secreto de la madre Rusia que envuelve agentes encubiertos a largo plazo (algo así como agentes recubiertos). El problema no radica en el plan inverosímil, sino en que Evelyn Salt podría ser uno de esos agentes secretos, tan secretos que ni ella lo sabía. Entre tanta confusión inicia la balacera y nuestra cinta.

Las secuencias de acción son de lo mejor que tiene la cinta. Si bien no es la gran obra maestra del género, el trabajo de cámara durante las persecuciones es bastante bueno. Incluso por momentos me recordó de cuando teníamos verdaderos tipos duros en pantalla, especialmente los interpretados por Mel Gibson o Bruce Willis durante los 80’s y 90’s. Incluso podría decirse que dicho trabajo fue llevado a cabo con tanto cuidado para hacer que el espectador olvide una trama un tanto ilógica y con más hoyos que un queso gruyere. Digo, después de todo lo más lógico es que cuando alguien te acuse de ser un espía ruso, actúes como todo un espía ruso, ya que de esa manera podrás demostrarle a tus asociados de la Agencia Central de Inteligencia que cualquier acusación está lejos de la realidad.

Afortunadamente la agente Salt nos llega en un momento en el que no compite directamente con otras cintas de acción sino con las cintas familiares que hay en cartelera. De esta manera puede servir como un leve respiro para los que nos gusta la balacera sin sentido, en medio de una historia que pudo haber sido más trabajada, aunque, ¿Quién necesita historia cuando tiene a la espiritiflautica labiocarnuda más famosa del medio como su personaje principal? Cualquiera puede poner motivaciones explícitas, héroes de acción e intrincados conflictos de espías, así que para qué molestarse. Al menos el personaje que parece ser el villano misterioso desde el principio es el villano misterioso al final… y no tenemos un Tom Cruise con su omnipresente sonrisa a prueba de balas en la cinta.

A final de cuentas Salt es una cinta dominguera, disfrutable si no buscan una historia sino poner a descansar el cerebro… o dejarlo en casa.