En donde se ve lo bueno de lo malo y lo malo de lo bueno

Antes que empezar la crítica, me gustaría hacer lo necesario para poder tener más clicks en mi blog y ser más popular en las búsquedas, así que escribiré los términos más buscados:

Sexo, porno, sexo, Harry Potter, sexo, RBD, sexo, Salma, sexo, Britney Spears, sexo, Captain America dead, sexo, American Idol, Anna Nicole Smith, sexo, Lindsay Lohan, Paris Hilton, sexo.

Listo, ahora si, empecemos.

¿Alguna vez han tenido sentimientos tan encontrados que no sabes qué hacer? Así me sentía yo al decidir que ver en el cine, sobre las más recientes puestas en cartelera. El gran estreno de “Niñas Mal” me llamaba la atención, pero considerando mi sexo y edad, como que me vería medio extraño en una sala donde probablemente estaría rodeado de púberes calenturientos en espera de ver a las chicas malas del cine nacional. ¿La solución? Lanzarme a una matiné en donde estaría prácticamente solo. Aún así, debo de confesar que aunque admiro y respeto el trabajo de la guionista Issa López, la última vez que fui a ver algo del director Fernando Sariñana, me dio roña, flojera y prometí jamás volver a ver algo de él, a menos que Trino le hiciera ilustraciones para publicidad. Armado de valor, entré a la sala. Habiendo mencionado mi respeto por parte del equipo creativo y mi desprecio por parte del directivo, empieza el destroce de la cinta.



Martín León (Rafael Sánchez Navarro) está en plena campaña para lanzarse como gobernador de la ciudad de México. Mientras busca el apoyo de sectores duros para dicha empresa, se encuentra con la pequeña limitante de que tal vez su hija Adela (Martha Higareda) sea un obstáculo, ya que su imagen de niña rebelde no sea lo mas correcto para alguien que busca el apoyo de grupos conservadores. Para “componerla” la manda a una academia para señoritas, dirigida por Maca (no Naca) Ribera (Blanca Guerra) donde se encontrará con la agradable pero desastrosa Maribel (María Aura), la intelectualoide pero libre pensadora Pía (Camila Sodi), la musical pero secretiva Valentina (Ximena Sariñana) y la banal pero banal (no se me ocurrió nada mas) Heidi (Alejandra Adame). Es entonces que salen las personalidades y conflictos personales que tienen las próximas-a-ser-domesticadas señoritas.

De entrada, el título de la película no le encuentro mucho de identificable con la historia. A final de cuentas solo hay una “chica mala” en la historia, y esa es Martha Higareda. Por momentos los cuasi-fársicos personajes (nótese que no se qué significa la palabra “farsa” pero quería utilizarla para que se viera como si soy crítico de catego con palabras rimbombantes) hacen gala de la mayor cantidad de clichés posibles. La chica mala tiene varios tatuajes, piercing y una actitud más rebelde que telenovela de telerisa. De la misma manera, la intelectual usa lentes con armazón notable y así sucesivamente con la mayoría de los personajes.

Ciertas personas tendieron a comparar esta cinta con la serie de Desperate Housewives, debido al juego de identidades. Honestamente no creo que llegue a tanto. Siento que está más dirigido a la generación RBD y va muy ad hoc con anteriores cintas de Sariñana (lease Amarte duele o Furia en dos ruedas región 4). En consecuencia, no hay tanto cuidado en continuidad o desarrollo de historia y personajes como podría ser para quienes somos mas exigentes. Eso si, si lo que quieren es verle las nalgas y los pechos a la señito Higareda, vale la pena el boleto ya que deleita la pupila del público masculino enseñando el negocio hasta de las maneras mas gratuitas (osea que no tienen mucho que ver con la historia pero que sirven para levantar el… raiting). De la misma manera, para las chicas, estará el tradicional galanazo mojándose al lavar el coche, mientras las niñas lo observan… y misteriosamente aparece taladrando algo (todo seco) mientras lo siguen observando… y luego vuelve a lavar el coche y sale nuevamente mojado… Notese que esto fue en un lapso de 5 minutos en donde las chicas estaban secándose luego de bañarse… Así que, o viven con toalla puesta o el chico es más rápido que Speedy González.

Creo que no debo ser tan rudo con el director, a final de cuentas la película tiene el logro de reescribir las leyes de la física a su conveniencia (como en el ejemplo anterior), manejarse de manera predecible, agregarle final en donde a pesar de los conflictos, todo se soluciona de la manera mas cursi y ñoña (y a veces ilógica) y por si fuera poco, poner unas secuencias de backstage en los créditos en donde todos nos quedamos con cara de “¿a poco me tengo que reir de esto?”

La película tiene algunos momentos divertidos (lo cual muestra que si había guión), sin embargo hay sobre actuaciones, cliches y sobre explotación de nudismo gratuito... me cae que ya le conozco todititito a ala Higareda...

Conclusión: recomendable si, y solo si se es fan de la Higareda o de las telenovelas juveniles.