14 de octubre de 2018

Venom

¿Qué tan bien puede funcionar un personaje cuya premisa principal es el ser la versión oscura del personaje más popular de Marvel Cómics? Quizás igual de bien que el manejo que ha tenido la Sony sobre los derechos del arácnido favorito de todos en tiempos recientes.





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Productora Ejecutiva: Blanca López
Productor Ejecutivo: Mauricio González


Co-Productor: Jaime Rosales 
Co-Productor: Román Rangel
Co-Productor: Titus Bondi
Co-Productor: Juan Espíritu
Co-Productor: Enrique Vázquez

Agradecimiento especial a nuestros Patreons: Álvaro VázquezDaniel Krauze,  Fernando TeodoroEdith SánchezAlejandro AlemánFernando AlonsoLuis MacíasLau Bermejo
Christian Guisa, Lulú Petite, José Alfredo Medina y Adriana Fernández.


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Eddy Brock (interpretado por Tom “Ya déjenme mostrar mi cara completa en una película” Hardy) es un reportero investigador caído en desgracia que tiene que rehacer su vida. Para lograrlo se aventura en obtener pruebas para desenmascarar el último intento de la Big Pharma (el villano favorito de todos) de obtener ganancias a través de métodos poco ortodoxos. Es ahí donde se encontrará con el mejor aliado para acabar con conspiraciones que suenan tan descabelladas que podrían venir fuera de este mundo.

Venom es probablemente una de las mejores películas de Sony en donde se hace una interpretación muy acertada sobre lo que es la división cinematográfica de la compañía (¿estás diciendo que es un parásito?). Este… No, exactamente, pero Sony y los Marvel Studios dirigidos por Kevin Feige tiene una relación peculiar que a primera vista parece más conflictiva, aunque al final termina siendo productiva para ambos.

Debido a las peculiaridades de contratos y acuerdos es que Marvel puede usar a Spider-Man en sus películas en co-producción con Sony, pero el resto de los personajes de la familia del amistoso vecino son animales de otro corral (¿a quién le estás diciendo animal?) y para evitar alterar el cuidadoso control (dominio con puño de hierro querrás decir) es que todos los mismos no pueden interactuar con Spidey, cosa que representaba un reto fascinante para el equipo creativo de la cinta.

Bajo la dirección de Ruben Fleischer (a quien seguro recuerdan por Zombieland o Gangster Squad) y el guión escrito por Jeff Pinkner, Scott Rosenberg y Kelly Marcel es que se le da vida a Venom, alejado completamente de la historia original pero con características reconocibles. De entrada, Venom es un personaje surgido en los cómics de finales de los 80’s pero que ganó popularidad en la siguiente década, en donde se buscaba que los personajes tuvieran excesos de testosterona que se manifestaran en pistolas (como con Punisher), gran musculatura (como con el mismo Venom) o en ser una versión más violenta y oscura de un héroe (cosa que afectó a casi todos los héroes famosos de los cómics).  Afortunadamente una idea tan hueca tiene el apoyo del actor enmascarado favorito de todos.





El CGI para Venom y sus simbióticos amigos es similar al de las primeras cintas de Transformers (¡oye! No nos compares con esas basuras hechas de pixeles voladores) bueno, perdón, pero así lucen en pantalla. Afortunadamente es gracias a Tom Hardy que la cinta se mantiene ya que logra interpretar a un personaje con el que se logra una empatía y no es más que un perdedor bien intencionado que busca el bien común, aunque sea un tanto egoísta. Con esto es que al meterle un simbionte por el trasero (y por otras partes) es que se le da más sustancia a una historia simple con un personaje unidimensional de origen y en la adaptación al cine de hecho se le aporta algo que en décadas no se había logrado en el mundo de las viñetas: se le vuelve más humano y cercano al espectador.

Mientras que la mayoría prefiere decir que la cinta es mala y no entiende por qué está funcionando tan bien en taquilla, en realidad pierden de vista la razón por la que la cinta está funcionando tan bien con el público en general. Mientras que la película es de un presupuesto de más de 100 millones de dólares, su esencia es más de una película de horror de clase B más al estilo del cine del mismo Sam Raimi. Claro, no cuenta con el manejo experto de quien previamente manejó a Spider-Man pero nos da una primicia de miedo como la de los Ladrones de Cuerpos con todo y una invasión espacial en donde incluso tenemos una gran corporación como parte del equipo de villanos, pero se da tiempo para mostrarnos aspectos absurdos, no tomarse en serio ni aspirar a ser más que entretenimiento, acercándose más a cintas como El Show de Terror de Rocky o El Ataque de los Tomates Asesinos.

Es precisamente gracias a esta falta de pretensión que la cinta funciona mejor y explora la relación entre Eddy y su otro yo (¡Somos Venom!) dándonos el mejor bromance inesperado del año en una cinta que no debería ser tan disfrutable como lo es, en donde el mismo manejo de las secuencias de acción funcionan como tributo a la década en que el personaje ganó su máxima popularidad. El tratar de comparar sus escenas de acción con grandes cintas contemporáneas como John Wick es injusto, cuando está más cercana a ayudarnos a salir de la nostalgia de tributos a los 80’s para llevarnos a lo que de haber salido en la década correcta, pudo ser la mejor cinta de personaje de viñetas, superando a el Juez Dredd o Spawn, que son con quienes se debería de comparar.

El catalogar a la cinta de Venom como buena o mala es irrelevante cuando es más interesante el ver gracias a qué elementos es que se vuelve atractiva, aunque sea como placer culposo, y a la vez nos recuerda que si bien la Sony puede ser considerada parásito indeseado (Eso lo serás tú) pero necesario para que Marvel pueda acceder a algunos de los personajes que le cedió previamente para las películas, en realidad parece que ha encontrado acierto al explotar a los villanos del arácnido en historias autocontenidas que podrían traernos una legión de monstruos que por lo pronto arrancan con más éxito que los fallidos intentos de la Universal, debido precisamente a que vienen de un lugar más humilde y no tan ambicioso.

Y si siguen sin entender por qué una cinta con tantas fallas y que puede ser tan mala, al final puede ser tan divertida, tan solo busquen su versión en otro idioma en donde los diálogos suenan tan irrisorios que seguro querrán verla una y otra vez.