Definitivamente, no quisiera estar en los zapatos de Alfonso Alvarez Barreda.

El tema de moda es el criticar y satanizar a este joven, ganador de la cuarta entrega del Short Film Online Competition con su cortometraje "Historia de un letrero". Es impresionante ver la cantidad de comentarios que el video tiene en Youtube donde hay quien lo defiende, quien lo acusa de un clarísimo plagio y quien dice que no inventó el hilo negro. Es curioso como cuando vi el video en el blog de mi buen camarada Eddney, los que comentamos nos interesaba mas ver los aspectos técnicos del asunto.

La queja principal contra Alfonso es que se declara como guionista y autor del corto, siendo que la historia no es original de él (aunque luego "rectificó", claro, no en los créditos de la obra). Se le echa en cara que hay un corto español con prácticamente todos los mismos elementos, pero con 30 segundos de duración y que de ahí se fusilo la trama. Pueden escuchar más en el programa de radio donde colabora mi queria Lata, segmentos disponibles aquí.

Durante el día de hoy, en el noticiero de Carlos Loret de Mota, el "periodista" tuvo una entrevista donde se dirigió de manera muy agresiva con Alfonso. Durante los noticieros de radio de la mañana, siguió siendo el tema del día y debo confesar como fue divertido el escuchar a gente que decía que ya habían escrito dicha historia hace 10 años, o que la habían publicado en un libro de título francés hace 15 años, y así sucesivamente. Una historia de plagio sobre plagio en realidad, pero ¿quien fue el creativo original? Si nos ponemos a buscarle la misma trama fue narrada en el Popol Vuh o en el Libro de los Muertos... o creo haber visto referencias en el Cantar de los Cantares, así que...


Credito de la imagen: Bettyx1138

Imaginate que eres Alfonso. Siempre has querido estudiar cine, pero no fuiste del selectísimo grupo elegido por los dioses para entrar al CCC o al CUEC (demas institutos en el país, favor de abstenerse). Creaste un video y lo enviaste a participar a uno de los festivales más reconocidos a nivel internacional y, oh sorpresa, ganaste. Este podría ser el inicio de una fructifera carrera... en menos de dos días, todo se te viene abajo ya que estas en algunos de los medios más importantes a nivel nacional y tienes que echarte para atrás mientras todos te acusan de que te fusilaste la idea de alguien más, haciendole una adaptación pero dandote el crédito de la obra... y yo que creí que la caida de Lucifer de la gloria al infierno había sido rápida (sobre todo en la narración del catecismo, je, je).


Debo decir que envidio al buen Poncho al principio, y en cierta medida me identifico con él. Mi primer instinto sería el defenderlo pero no es mi chamba y la obra que uno hace debe ser capaz de defenderse por sí misma. Al parecer, lleva las de perder, pero asi es la vida. Tough luck, mate.

Si nos ponemos a analizar cualquier obra, desde literaria hasta pachequez o viaje de ácidos, veremos que no hay más de 52 patrones de historias que se pueden narrar. Si nos ponemos más estrictos, serán como los 10 mandamientos de la ley de Yahveh, que terminan resumiendose en 2, y veremos que cualquier historia puede ser resumida en a) lucha del bien contra el mal y b) historia de amor. Claro, recuerdo cuando discutia con amigos mios guionistas que al ver cosas como "¿Quieres ser John Malkovich?" meditabamos sobre en cual de esos 52 patrones podriamos encajarla gracias a su manejo tan distinto... y batallamos pero a final de cuentas la podiamos encajar como una historia de amor rara.

Recuerdo al platicar con mi camarada Jorge, con quien en sus inicios escribia
la columna de cine que le dio título a este blog acerca de la creatividad. Era curioso como cuando con Gabo trabajabamos en una secuencia de créditos para un video, las ideas empezaban a surgir. Un año después vimos la secuencia de créditos finales de Flight Plan la cual era prácticamente idéntica a la que nosotros habiamos hecho. Claro, el video no lo vieron mas de mil personas y jamás salio a cartelera regular, pero la idea se genero desde mucho tiempo antes. De la misma manera, me acuerdo que Jorge cuando termino de ver la película de Nicotina me comentaba que el estilo de edición era identico al mio, mostrandome varios videos donde prácticamente solo nos faltaba Diego Luna para poder clamar autoria y decir que nos fusilaron a nosotros. Las ideas andan por el aire y hay veces en que el mismo concepto es tomado y retomado por personas que no se conocen. Un mantra que siempre les repetía a mis alumnos cuando me llegaban con sus ideas para videos o proyectos era el hecho de que "cualquier cosa que se te haya ocurrido, ya se le ocirrió mínimo a 20 personas 2 años antes que a tí". Lo importante no es ya tanto la idea, sino la realización, a menos que carezcas de capacidad narrativa.

Hace varios meses terminé de escribir lo que pudo haber sido mi primer novela, la cual pensaba adaptar después para guión cinematográfico. Estaba emocionado al ver como varias ideas que me habían surgido y elementos que combinaba de una manera que no había visto en otro lado tomaban forma. Básicamente era la historia de un asesino serial y como se da el seguimiento y persecución del mismo. Esa historia ya ha sido contada cientos de veces, pero según yo, mi enfoque era original. Al estar escribiendo el último capitulo vi por primera vez a serie de Dexter y me encantó aunque me preocupo ver algunas similitudes entre el protagonista de la serie y mi personaje. Después de todo me identifico mucho con Dexter, así que debía haber referenciales comunes aunque... yo podía decir que mi villano-anti-heroe-reflejo-de-mi-mismo era periodista y no especialista hematólogo, así que no sería la misma historia. Un mes después pude ver una cinta de los 70's que era básicamente mi historia, acerca de un reportero que empieza a cometer asesinatos para cubrirlos y poder ganar reputación (y otras cosas más). Jamás antes había visto dicha cinta y cuando lo hice casi me da un infarto del coraje. Alguien había desarrollado una historia que según yo era algo muy mio, muy personal, mas de 30 años antes que yo. Fue tal el coraje que destruí cualquier vestigio de la obra, tanto en impreso como en mi computadora. Si la llegaba a hacer, segurito me dirían que esta inspirada en algo que yo ni sabía o que era un plagio directo de otra obra. Ninguno era el caso.

Dos de mis escritores favoritos son Grant Morrison y Alan Moore. Morrison es fácilmente el escritor de cómics más imaginativo y uno de los que mejor utilizan el medio, reinventando narrativas e historias poniendo elementos que jamas se nos hubieran ocurrido. Su obra cumbre (hasta el momento) es la saga de The Invisibles donde nos demuestra su genialidad y se puede apreciar y entender la obra solo hasta que se leyó varias veces toda la historia... y aun así uno continua sacandole cosas nuevas con cada lectura. El señor no inventa nada pero sabe incorporar elementos tan inverosimiles de manera tan genial, haciendo que la forma en que te cuente la historia te asombre, aunque ya conozcas todos los elementos o digas "este cuento ya lo he leido". En la misma linea, Alan Moore no por nada es considerado Dios en la narrativa del noveno arte. Sus obras recientes más reconocidas son Lost Girls, From Hell y la League of Extraordinary Gentlemen. En el genero de la novela, Voice of the Fire (la cual recomiendo ampliamente, piquenle al enlace para leerla gratis) igual que en sus comics, Moore retoma elementos de la cultura popular y nos narra historias que van desde las aventuras eróticas de Alice, Wendy y Dorothy durante su despertar sexual, pasando por una revisión sobre quien era en realidad Jack el destripador con una investigación sobre la época verdaderamente impresionante hasta la conjunción de personajes literarios o hasta lugares y leyendas típicas de un lugar. Ninguno de los personajes fueron creados por el barbón de Northamptom pero vaya que sabe escribirlos y hacer que nos importen los personajes. La manera en que cuenta la historia es lo verdaderamente importante. Me cae que si lo ponen a escribir la vida de Cristian Castro o de Niurka nos sorprende a todos con el manejo que les podría dar.

Volviendo al punto inicial, los defensores de Alfonso alegan de que su obra tiene mucha mejor realización que el original. La mayor queja (justificada) sigue siendo que se da crédito como autor de una historia que no fue inventada por él. Hace rato mi amiga Saraí me comentaba como el plagio esta a la orden del día y eso de tomarse el crédito como autores de algo es bastante común actualmente. Me comentaba casos como las cintas Vanilla Sky y El Aro, ejemplo desafortunado por que ambas obras se declaran como claras adaptaciones de otras originales, sin embargo establecio un punto bastante bueno ya que muchas veces no importa que seas el creador original, sino que se te atribuya como tal. Ahí tienen el caso de Étienne Jules Marey quien técnicamente inventó el cinematógrafo (entonces "fúsil fotográfico") solo que no lo registró por quedarse en el laboratorio continuando con sus investigaciones, sin embargo quienes popularizarón un invento increiblemente parecido fueron un par de hermanos del mismo país. Caso similar con Apple y sus productos, ya que ellos no inventan la tecnología, pero preguntele a cualquier usuario promedio y les dirán que el touchscreen, el ratón y cosas así son invento de la compañia ya que son quienes la popularizaron.

A final de cuentas entre divagues similares y conexos me queda una reflexión personal: ¿Qué tiene mayor peso? ¿La capacidad narrativa o la capacidad creativa?
Nuevamente tal vez el asunto no esté en descubrir el hilo negro... sino saber coser con él (y ser reconocido por hacerlo).