Disclaimer: siguiendo el espíritu de la película, el texto con comentarios incluirá palabras altisonantes, absurdismos y otros recurso empleados en la misma, solo para ver si se pueden usar de manera efectiva, pero sera a cuentagotas.
En A Toda Madre, segunda cinta lanzada después de la divisiva La Película, cuyo mayor mérito es el ser "la primera película hecha en campeche" (si es que el tener denominación de origen se puede considerar mérito), nos encontramos con una historia de encuentros y desencuentros. Martín (interpretado por Hugo El Cojo Feliz) padeció de abusos y carrilla en la primaria, siendo su principal acosador Ricardo Pérez (Juan). En la escuela, la manera más ingeniosa en que se demostraba el dominio social, era el hacer chistes con connotación sexual utilizando el nombre de la madre del víctima, y como Hada (Lourdes Echevarría) es un nombre demasiado fácil de rimar, al pobre de Martín lo agarran de su puerquito hasta que le colman la paciencia y acusa a Juan con la directora, causando su expulsión. Esto no quedará así, ya que Juan jura venganza y que cuando crezca será él quien literalmente, vaya y chingue a su madre... pero la madre. de Martín, llevando así las frases de prepuberto a la práctica en el terreno real. El tiempo pasa, y en el presente nos enteramos que, en efecto Hada está enamorada y se va a casar con el ahora madurito Juan, de quien espera la arrimada para quedar bien preñada de su riata parada, a menos que Martín haga algo para impedirlo.
Siempre hay que separar la percepción de la obra. Con su lanzamiento, Max está haciendo tour de prensa, y ha encontrado oídos afines de quienes lo pueden catalogar como "artista posmoderno", "realizador punk", o incluso quienes hablan de "nuevos modelos de distribución", o se atreven a hacer comparaciones entre Maxi y Curry Barker. Con el debido respeto a quienes emiten esas opiniones ¿están pendejos o solo gustan destilar ignorancia para treparse al mame o tal vez echar porras e inflar una cinta o a un director? Aunque como sabemos, lo más inteligente es revisar la obra y no leer los comentarios sobre las películas de Max del Río.
La primicia de la película es sencilla y hay intentos por buscar un humor irreverente. De acuerdo al director, se trabajó bastante el guión y se "tallereó", para que así el guión quedara depurado y fuera divertido desde el texto. El problema base es que las revisiones en este caso parecen ser echas por un grupo de amigos, en donde alguien dice algo que quiere que sea divertido (y puede ser chiste local), y sobre eso se busca desarrollar más, sin siquiera preguntarse si en realidad hay algo gracioso. Todos pueden participar y agregar su grano de arena, pero en lugar de enriquecer una historia, solo se están apilando ideas en lugar de lograr un buen desarrollo de la historia.
En A Toda Madre, segunda cinta lanzada después de la divisiva La Película, cuyo mayor mérito es el ser "la primera película hecha en campeche" (si es que el tener denominación de origen se puede considerar mérito), nos encontramos con una historia de encuentros y desencuentros. Martín (interpretado por Hugo El Cojo Feliz) padeció de abusos y carrilla en la primaria, siendo su principal acosador Ricardo Pérez (Juan). En la escuela, la manera más ingeniosa en que se demostraba el dominio social, era el hacer chistes con connotación sexual utilizando el nombre de la madre del víctima, y como Hada (Lourdes Echevarría) es un nombre demasiado fácil de rimar, al pobre de Martín lo agarran de su puerquito hasta que le colman la paciencia y acusa a Juan con la directora, causando su expulsión. Esto no quedará así, ya que Juan jura venganza y que cuando crezca será él quien literalmente, vaya y chingue a su madre... pero la madre. de Martín, llevando así las frases de prepuberto a la práctica en el terreno real. El tiempo pasa, y en el presente nos enteramos que, en efecto Hada está enamorada y se va a casar con el ahora madurito Juan, de quien espera la arrimada para quedar bien preñada de su riata parada, a menos que Martín haga algo para impedirlo.
Siempre hay que separar la percepción de la obra. Con su lanzamiento, Max está haciendo tour de prensa, y ha encontrado oídos afines de quienes lo pueden catalogar como "artista posmoderno", "realizador punk", o incluso quienes hablan de "nuevos modelos de distribución", o se atreven a hacer comparaciones entre Maxi y Curry Barker. Con el debido respeto a quienes emiten esas opiniones ¿están pendejos o solo gustan destilar ignorancia para treparse al mame o tal vez echar porras e inflar una cinta o a un director? Aunque como sabemos, lo más inteligente es revisar la obra y no leer los comentarios sobre las películas de Max del Río.
La primicia de la película es sencilla y hay intentos por buscar un humor irreverente. De acuerdo al director, se trabajó bastante el guión y se "tallereó", para que así el guión quedara depurado y fuera divertido desde el texto. El problema base es que las revisiones en este caso parecen ser echas por un grupo de amigos, en donde alguien dice algo que quiere que sea divertido (y puede ser chiste local), y sobre eso se busca desarrollar más, sin siquiera preguntarse si en realidad hay algo gracioso. Todos pueden participar y agregar su grano de arena, pero en lugar de enriquecer una historia, solo se están apilando ideas en lugar de lograr un buen desarrollo de la historia.
La mayoría de las situaciones que aspiran a ser graciosas, en algo que puede ser catalogado como "comedia irreverente y absurda" cuando eso conviene, o "desafiante" por la temática en donde se atreve a tocar tabúes como la virtud de la madre mexicana, tratando de elevar conceptos como el "chingar a su madre" a tesis filosóficas de identidad nacional, pueden caer en algunas fórmulas básicas usadas ya de manera recurrente en las dos cintas de Max:
1- Incluir alguna referencia que no es necesariamente funcional dentro de la historia, pero puede ser identificada por los fans de los comediantes que aparecen.2- Meter humor con connotaciones sexuales a la menor provocación y con la mínima consecuencia, siguiendo la fórmula de que si alguien dice "pene" (o verga), es gracioso porque lo dijo, y no porque dicha referencia pueda entrar de manera orgánica en la escena.3- Personajes unidimensionales incapaces de madurar o tener desarrollo en la historia.4- Manejo de ritmo deficiente.
La cinta se lanzó con lo que algunos catalogan de manera errónea como "un nuevo modelo de distribución" (favor de aprender más de estos modelos antes de hacer semejante aseveración), teniendo un lanzamiento con horarios limitados y con exclusiva en Cinépolis. La repartición de ingresos sería un 50% para la exhibidora y 50% para los creadores y distribuidores de la cinta, lo cual no es algo nuevo, y es parte de las negociaciones que se pueden hacer, pero ¿por qué Don Ramírez accedería a dar esta concesión cuando usualmente a distribuidores mexicanos se les da entre un 40% o 30% al iniciar la corrida comercial? Cuando salió La Película, esta tuvo un impulso fuerte en promoción en complejos y las aplicaciones como la de Cinemex estuvieron durante dos semanas dándole más visibilidad, y funciones en salas durante días completos, las cuales en su mayoría estaban solas. En esta ocasión la "exclusiva Cinépolis" puede deberse a una negativa de otros exhibidores a lanzarla, y los horarios limitados, los cuales usualmente incluyen la última o últimas dos funciones del día, donde la afluencia e menor, son precisamente para probar, y si en realidad hay audiencia sostenible. Esto puede crear una sensación (artificial) de exclusividad para los fans, cuando las causas son otras. ¿Modelos nuevos de negocios? Ni que fuera hacer pre-estrenos calculados al estilo de Nosotros los Nobles. Por cierto, recomiendo revisar nuestro playlist sobre Piratería y sus efectos, en donde tenemos charlas con distribuidores y productores en donde nos hablan directamente sobre estos detalles de exhibición y distribución.
Conociendo esto, acudí a una función, tratando de tener una mente abierta, y esperando que la cinta fuera mejor que su trailer, y pensando que tal vez tenía algún mérito ya que la cinta se presentó en el pasado FICG (puedes checar nuestra cobertura aquí). Sabiendo que probablemente estaría con público afín al humor del director, en una sala casi llena, al inicio pude notar una mejora en el manejo de cámara y lenguaje audiovisual, en donde incluso hay variedad en los juegos de encuadre, aunque este no necesariamente ayude a la narrativa. Se nota un crecimiento por parte del director y su equipo, basado principalmente en su trabajo en publicidad, y hay mejoras estilísticas, aunque sería preferible el mejor enfocarse en la historia que solo poner algunas luces para una secuencia de un antro y se vean bien, que eso hasta yo lo hago.
La cinta tiene dos grandes problemas y vienen de la misma fuente. El guión es muy débil, y si bien da pauta para algo más ambicioso que un sketch, hay una incapacidad para desarrollar la historia. La cinta puede arrancar con momentos musicales o melodramáticos, para terminar precisamente con una canción, sin embargo los puntos que llevan del inicio al cierre se pierden y se busca rellenar con secuencias absurdas. El forzar la percepción de que nuestro protagonista es una persona exitosa porque vive en la capital, o porque tiene un refrigerador de esos que generan hielo, puede ser divertido, pero el insistir con esto se nota desesperado. Es como el amigo que dice algo que pudo causar una leve sonrisa y lo toma como afirmación de que era algo muy gracioso y lo quiere repetir hasta el cansancio. Y esto viene desde el guión en donde ninguno de los participantes se atrevió a cuestionar si el chiste no se desgastaba o si simplemente no era tan gracioso, ya que ni la base ni la entrega por parte de los actores lo justifica.
El trabajo del cast es tan fuerte (o débil) como el guión mismo. Hay una diferencia entre alguien que sabe actuar, alguien que sabe de comedia o alguien que sabe tener presencia. Mientras que las mejores actuaciones las podemos encontrar con Bombón Rodman o Jesús Ochoa, con personajes pequeños pero que cumplen bien su función, los estelares carecen de manejo de personaje dentro de la historia, en donde su mejor recurso es la exageración, como con el caso de Jaro Hernández, buscando llegar al absurdo. De los estelares no hablemos, ya que a menos que seas fan de su humor, sus entregas son estériles y sin consecuencia, cual promesa de político en campaña.
Cuando la ironía se mezcla con el absurdo, de ahí surge la broma. Desafortunadamente, la historia no sabe establecer una comunión entre estos elementos, los cuales son clave del humor negro, y en donde esta historia podría tener cabida. Lo que es peor, los personajes son imbéciles. El manejo de ritmo es más lento de lo que debería, y para secuencias como la boda, en donde debería haber frenesí y un conflicto entre el arrepentimiento de Martín, quien se ha dado cuenta que tal vez Juan no es tan malo como cuando lo buleba, y debería de impedir que su plan en donde mostraría un video en donde aparece follándose a la madre del que ahora sería su padrastro, en medio de la fiesta, se realizara. Pero a pesar de ser la mente maestra de un plan tan macuarro que solo puede venir de un preadolescente en el cuerpo de un cuasitreintañero, es incapaz de hacer algo tan básico como desconectar el proyector, ya que este es el momento en donde deberíamos tener el clímax. Ni el protagonista ni sus secuaces son capaces de hacer algo inteligente ni en defensa propia.
Mientras que la cinta tiene de pronto algunos momentos o detalles que pueden conectar bien con un público fuera de ese nicho que es más fan o de alguno de los protagonistas o del director, estos se pierden dentro de la cacofonía final, en donde el cierre con todo y tema musical se ve que estuvo mejor planeado, pero que tristemente se devalúa cuando la cinta parece más un pretexto alargado (así como les gusta a los fans) para que el remate funcione mejor que el chiste que pretende contar.
El hacer una comparación entre Max y Curry Baker es absurdo (incluso con sus respectivas diferencias, como dice quien hizo esa aseveración en pro de los clicks), ya que su caso más cercano es un joven Kevin Smith. Alguien que aparece como una posible joven promesa, pero en donde lo que muchos encontraron como propositivo fue más casualidad que intencional, y que con el paso del tiempo se convirtió en alguien que solo puede hacer películas para sí mismo y su club de fans. Solo basta ver los comentarios que dejan dichos fans en videos o posts de quienes se atreven a criticar a su autor favorito, justificando las deficiencias con "es solo una película" o "se supone que solo debe ser divertida", sin cuestionar si en realidad lo es. En ese sentido, y con sus "respectivas diferencias", Carlos Santos logra permear de mejor manera, mostrando un crecimiento con sus cintas, en donde incluso puede apoyarse de influencers o comediantes, y tener mejores resultados, porque tiene clara la historia que quiere contar, y no busca solo "ser irreverente por el placer de serlo" y no te atrevas a cuestionar o criticar.
Ojalá Max continue su carrera y a diferencia de los personajes de sus cintas, tenga un arco de maduración, y no se pase los cuestionamientos o críticas por otro tipo de arco.


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